Home

Una mirada desde el lado del paciente, tratando de interpretar lo que vive y experimenta cuando el cuerpo se hace sentir

PANICO

 … a propósito de la inminente propagación del DSM V que va a marcar el final de la sanidad mental y emocional en el planeta, como anticipaba Aldous Huxley: ‘La investigación de las enfermedades ha avanzado tanto que cada vez es más difícil encontrar a alguien que esté completamente sano’

Dicen los que saben que todo es cuestión de tomar perspectiva. De tratar de mirar un poco más allá de las lágrimas que salgan o no, están presentes en cada minuto del día escondidas detrás de la angustia. Aparecen sin aviso oprimiendo el pecho o como ráfagas de palpitaciones. Lágrimas secas que laten, lágrimas secas que quitan el aire y secan la boca, lágrimas secas que endurecen cada uno de los músculos de la espalda, tanto que cada movimiento es un triunfo. Lágrimas secas que convierten la boca del estómago en una especie de infierno, las manos en alas inútiles que sólo sirven para temblar y empaparse. Lágrimas secas que taladran sin descanso la cabeza hasta el estallido.

Dicen los que estudian que estar mejor es cuestión de voluntad, pero se olvidan (parece) del miedo que no deja ver con claridad porque se despliega delante como un ala negra y enorme que amenaza con dejar de recuerdo la locura que en los peores momentos se ve como una especie de remanso, lo más parecido a la calma porque en el centro de la locura nada importa, por eso mismo, todo deja de doler y esa posibilidad al mismo tiempo que aterroriza, tienta y en ese péndulo que oscila permanentemente se va agotando el día hasta que llega la hora en que la luz decae y entonces, a esa hora larga, del miedo, la angustia y las lágrimas secas se pasa a una tristeza plana, blanca e inmensa como un mar de sal que seca por dentro la carne y el alma hasta hacerlas piedra sin retorno.

Dicen los que deciden que una pastilla o dos marcan la diferencia, pero no han tenido en cuenta que al final del día aparece esa sensación de asco por el tiempo, sobre todo por el que inevitablemente vendrá a partir de mañana. Mañana: esa amenaza de veinticuatro horas que no se puede llenar más que con vacío y certeza de futuro congelado que se parece demasiado a un callejón sin salida como para que valga la pena el esfuerzo de romper esa pared helada. La opción es esperar el final sin siquiera poder convocar el mínimo retazo de fuerza para apurar el trámite porque justo en ese momento, más allá de la locura y de la angustia, vuelve el miedo y se hace imposible mirar más allá de las lágrimas secas porque el dolor empieza a ocupar espacio, no hay lugar para otra alternativa que empezar de nuevo el ciclo.

2 pensamientos en “Síntomas

  1. ” Mañana: esa amenaza de veinticuatro horas que no se puede llenar más que con vacío y certeza de futuro congelado que se parece demasiado a un callejón sin salida como para que valga la pena el esfuerzo de romper esa pared helada.” Quizás la oración que más me llego o que más sentido le pude dar o que más se adecua a lo que estoy viviendo. Me llegaste a generar ese no se qué en la cabeza, reflexionar quizás sea la palabra que estoy buscando. Eso creo que solo unos pocos escritores lo logran. Saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s